El aceite de motor se identifica con un grado SAE del tipo 5W-30 o 10W-40. Ese código no es un capricho: describe cómo se comporta el lubricante en frío y en caliente, y elegir mal tiene consecuencias reales en el desgaste del motor.
La letra W (winter) y el número que la antecede indican la fluidez en frío: mientras más bajo, mejor circula el aceite en el arranque, cuando ocurre la mayor parte del desgaste. El segundo número describe la viscosidad a temperatura de operación: cuánto cuerpo mantiene el aceite con el motor caliente y exigido.
En un clima con mañanas frías y tardes calurosas, como buena parte del año en Santiago, la elección debe equilibrar ambos extremos. Un grado demasiado espeso en frío retrasa la lubricación en el arranque; uno demasiado ligero en caliente pierde película protectora bajo carga.
La regla de oro: respetar siempre la especificación del fabricante (grado SAE y normas API/ACEA, o estándares como VW y PSA). En Mecánica Jara elegimos el lubricante según tu motor, tu uso y las condiciones reales de manejo, no según la disponibilidad del momento.





